Una Oficina de traducciones no sólo se ocupa de traducir en el sentido más estricto de la palabra.

Desde luego las traducciones ordinarias forman la parte más importante, dividiéndose en un abanico de especialidades, como la administración, la telecomunicación, la informática, el derecho, la publicidad, el deporte, … para nombrar algunos.

Una especialidad merece más atención: las traducciones jurídicas. En este dominio hemos elaborado una pericia excepcional. Juicios, sentencias, fallos, solicitudes, notificaciones, diligencias, conclusiones de abogados … nuestras traducciones no sólo son correctos por 100% relativo al idioma, pero también lo son en el plano jurídico. Otra faceta de las traducciones jurídicas es ciertamente la traducción certificada. En una mudanza, un matrimonio, nacimiento, constitución de una sociedad y tantas otras oportunidades, las autoridades oficiales suelen exigir una traducción certificada.

Su carta, contrato o sitio web está redactado correctamente, pero no está seguro si su documento fue redactado de manera correcta, entonces le podemos ayudar con una revisión y corrección.

A partir de ahora, este errorcito que se escondió en su texto, pertenece definitivamente al pasado.